Rescatamos del foro de "elatleta"
unos textos de temas médicos de nuestro
amigo "Garabitas". Nos parecen muy interesantes
La adaptación al pavimento
evita muchas lesiones
Una superficie inadecuada durante la práctica deportiva puede provocar
el sufrimiento articular. El ejercicio continuado en una pista demasiado dura
o blanda es la causa de más de una lesión.
¿Por qué si se corre por arena el deportista se fatiga más
que si lo hace sobre suelo duro? La respuesta la conoce bien Juan Vicente Durá,
ingeniero del Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV), que ha examinando
diferentes tipos de pavimentos deportivos, analizando su capacidad de amortiguación,
su dureza y su flexibilidad.
Realizar la actividad deportiva sobre una superficie inadecuada puede ser la
causa de gran número de lesiones. Un pavimento demasiado rígido,
sin apenas elasticidad para una práctica deportiva obligará más
a las articulaciones, incrementando las posibilidades de sufrir lesiones, tanto
en los músculos como en tendones y huesos.
La superficie de juego o de competición no sólo tiene que estar
en perfecto estado de conservación, sino que debe reunir características
de absorción de impactos y de devolución y disipación de
energía. La norma actual que clasifica las superficies deportivas sólo
tiene en cuenta la fuerza máxima que resiste el pavimento durante el
impacto que realiza el atleta al dar una zancada, omitiendo otros aspectos;
esta carencia afecta al deportista que aprecia diferencias en superficies que,
en teoría, son iguales.
Para evitar estas discrepancias Durá ha analizado exhaustivamente las
superficies de atletismo. "Se puede pensar que una pista de corcho sólo
se utiliza en un deporte, pero son varios. Un velocista y un fondista prefieren
superficies distintas: mientras que el primero está más cómodo
en pistas menos absorbentes, donde el ejercicio explosivo se vea recompensado
con buenas marcas, el fondista preferirá superficies más absorbentes,
que le hagan más fácil y seguro sus largas carreras".
Un pavimento inadecuado provoca mayor fatiga a los deportistas, que a su vez
puede ser la causa de lesiones en caso de sobreesfuerzo. "El atleta pierde
la percepción y la capacidad de respuesta, aunque la relación
directa con lesiones es difícil de demostrar".
El IBV ha utilizado un atleta artificial para el análisis exhaustivo
de cada superficie. "Es una máquina que deja caer un peso a una
determinada altura; también simula la amortiguación de las articulaciones
y mide la fuerza del golpe y la deformación del suelo", explica
Durá, quien cree que un pavimento óptimo debe tener una reducción
de fuerza de al menos un 35 por ciento si se quieren evitar lesiones.
Realizar deporte con un calzado adecuado es otro factor protector . "Las
zapatillas son individuales para cada deportista, mientras que la pista la usan
muchos. Con una elección adecuada de deportivas se puede compensar la
dureza de un terreno de juego.
Hierba artificial
¿Por qué los futbolistas profesionales se niegan a jugar en campos
de hierba artificial? Durá explica que estos deportistas están
acostumbrados a jugar en hierba natural y utilizan un tipo de bota poco absorbente
y amortiguadora. Los primeros campos de césped artificial que salieron
al mercado eran duros, de baja longitud de pelo, lo que afectaba al deportista
con botas duras. "Los campos artificiales de tercera generación
son de pelo largo -hasta 60 milímetros- y llevan un relleno de caucho.
Los futbolistas con botas duras pueden jugar perfectamente en ellos porque el
taco se hunde en el caucho". Estos campos están empezando a ser
homologados por la Federación Internacional de Fútbol para los
partidos de clasificación del mundial en países en los que, por
sus condiciones climáticas, es complicado mantener en buenas condiciones
un campo de césped natural.
El masaje de restauración
alarga la vida deportiva de los atletas
La aplicación de masajes antes y después de cada competición
se ha convertido en una rutina entre los deportistas de élite. De este
modo se consigue calentar adecuadamente el músculo antes del esfuerzo
y acelerar la recuperación con vistas a la siguiente cita. Estas técnicas
manuales también ayudan enormemente en el tratamiento de lesiones menores,
como el esguince de tobillo de grado I.
Desde que a finales del siglo XIX empezara a ser utilizado de un modo científico
en un instituto ruso, el masaje se ha ido incorporando progresivamente a la
práctica deportiva, de modo que hoy en día es difícil encontrar
a un atleta profesional que no se beneficie de sus efectos. Estas técnicas
manuales han pasado a formar parte del ritual que todo deportista lleva a cabo
antes de la competición y su fin es calentar la musculatura que va a
utilizar.
Como indica Javier Vázquez Gallego, jefe del Servicio de Rehabilitación
del Hospital Xeral de Lugo, que ha participado en las jornadas de Expomasaje,
celebradas en Madrid, "es fundamental que el músculo esté
caliente y elástico, y funcionen bien en él tanto la circulación
de entrada (arterial) como las dos de salida: venosa y linfática. Estas
últimas arrastran todos los productos de desecho que quema el músculo
durante la competición". El masaje ha de durar al menos diez minutos
y es importante que, una vez que el músculo esté preparado y los
tendones y ligamentos tengan elasticidad, el deportista empiece a competir en
los diez minutos siguientes.
Prevención
Tras la competición se vuelve a aplicar un masaje de restauración,
más suave, con el fin de que el músculo recupere rápidamente
su tono y el deportista pueda volver a entrenar o competir tras su día
de descanso. "Este masaje tiene otra ventaja, ya que evita muchas pequeñas
lesiones musculares. El músculo se fatiga menos y está demostrado
que el deportista rinde más y tiene una vida deportiva más larga
si recibe de forma rutinaria un buen masaje de restauración".
El experto ha comentado también la aplicación de técnicas
de masaje en el tratamiento de pequeñas lesiones musculares y ligamentosas.
En los esguinces de grado I se tiende a hacer un tratamiento funcional, en el
que es conveniente que el deportista reciba masajes dos veces al día.
"Se aplica el masaje de Ciriax, consistente en una fricción transversa
profunda que disminuye el dolor y mejora la movilidad rápidamente. La
sesión se completa con un masaje de drenaje linfático, que ayuda
a eliminar el linfedema residual que ha ocasionado la lesión, y un masaje
elastificante, tanto de los músculos peroneos como de las estructuras
periarticulares. Con estas técnicas se consigue acelerar la recuperación
del deportista, aunque no hay que olvidar estar dos o tres días de reposo
y evitar la carga con muletas".
El esguince leve de tobillo es una de las aplicaciones del vendaje funcional,
según ha explicado el fisioterapeuta Pedro Fernández de Sousa.
"Se suele aplicar en lesiones menores pero también en deportistas
con problemas más graves o que se encuentren en fase de rehabilitación,
para no pasar directamente de la inmovilidad a la actividad sin ningún
tipo de soporte".
EL MARATÓN FAVORECE LA LUMBALGIA
La práctica totalidad de los corredores de fondo ha sufrido alguna vez
dolor de espalda a lo largo de su vida deportiva. Según se ha señalado
en el V Simposium sobre Maratón y Carreras de Fondo, celebrado en Ciudad
Real, las lumbalgias no tienen la misma causa en todos los atletas. Conocer
el verdadero origen del cuadro es fundamental para tratarlo adecuadamente y
lograr que el deportista vuelva a lograr su máximo nivel.
Las características del esfuerzo que llevan a cabo los corredores de
fondo hacen que los problemas de espalda sean bastante frecuentes en ellos.
Hay estudios que indican que el 75 por ciento de la población sufre dolor
de espalda en algún momento de su vida, cifra que sería hasta
un 10 o un 15 por ciento superior entre los fondistas. Como señala Hernán
Silván, especialista en rehabilitación y lesiones deportivas,
"en una distancia de 10.000 metros el corredor cae unas 6.000 veces sobre
cada pie, lo que hace que se transmitan repetidos impactos desde el tobillo
y aumente el riesgo de sufrir dolencias de espalda". Silván ha participado
en el V Simposium sobre Maratón y Carreras de Fondo, organizado por la
Escuela del Deporte de la Junta de Castilla-La Mancha y celebrado en Ciudad
Real.
Según este experto, ante la presencia de lumbalgias o contracturas en
la espalda es necesario hacer un diagnóstico para conocer la verdadera
causa del problema. "Casi todos los corredores sufren este tipo de molestias
en su vida deportiva. Tradicionalmente el dolor de espalda se venía atribuyendo
a la existencia de problemas musculares o discales. No obstante, en el campo
de la medicina deportiva vemos que la patología lumbar puede tener también
un origen ligamentoso, vertebral o incluso estar motivada por un problema en
la cadena cinética".
SIGNO Y SÍNTOMA
Silván indica que no basta con tratar las lumbalgias y las contracturas,
que no dejan de ser los síntomas y signos de estos cuadros, sino que
hay que resolver el cuadro totalmente para que el atleta vuelva a competir al
cien por cien.
En cualquier caso, si se empieza a notar la lumbalgia durante la carrera se
recomienda parar a hacer estiramientos para desbloquear la espalda baja. "Aunque
se pierdan unos segundos, es la única manera de conseguir terminar la
carrera". Incluso atletas de élite tienen que recurrir a estos ejercicios
para poder continuar en pruebas importantes. "El mismo Fabián Roncero,
plusmarquista de España en maratón, tuvo que hacer estiramientos
de espalda en la carrera en la que batió la mejor marca nacional. Perdió
20 ó 25 segundos, pero de otro modo no habría conseguido terminar
la prueba".
Antonio Turmo, adjunto de la Unidad de Salud del Centro de Alto Rendimiento
de Barcelona, se ha referido a las causas que explican la aparición de
fatiga en este tipo de corredores. "Se han hecho muchas investigaciones
para aclarar el origen de la fatiga. Parece que hay mecanismos implicados estrictamente
periféricos, que tienen lugar en el músculo y estarían
causados por la acumulación de metabolitos. Pero además se sospecha
que tiene lugar algún tipo de reacción en el sistema nervioso
central, mediada por la serotonina, que disminuye la actividad muscular de manera
involuntaria para no alcanzar límites peligrosos".
MASAJE
En cuanto a la recuperación tras la carrera, el masaje, aun siendo una
de las técnicas físicas más empleada, no es precisamente
el método más efectivo, según Turmo: "Es una medida
útil pero no tanto como para justificar el volumen de su utilización.
Tiene un efecto de confort importante desde un punto de vista psicológico,
pero no ayuda tanto en la recuperación muscular. Lo más útil
es combinarlo con otras técnicas como el enfriamiento activo, la crioterapia
o la neuroestimulación activa.
El dolor, la guía del corredor
Más que un castigo divino, el dolor es un síntoma que nos da
pistas sobre los problemas que afectan a nuestro propio organismo. Un chivato
que nos da la alarma cuando algo anda mal; pero en muchos casos la feroz competitividad
deportiva, la exigencia del entorno, el temor al fracaso y el culto al éxito
son algunas de las razones que subyacen a las prácticas deportivas tratando
de olvidar el dolor.
A primera vista parecería que la falta de dolor sería una ventaja
para el ser humano; pero en las enfermedades en las que no existe esa sensación
(siringomielia..) pueden quemarse , pillarse un dedo y todo ello sin darse cuenta,
con la aparición de úlceras y lesiones derivadas por estos accidentes.
"El dolor es un síntoma importante de alarma, es el reflejo de
que algo funciona mal".Es muy importante evitar la automedicación,
ya que enmascara el dolor y por tanto las alarmas: "La toma de analgésicos
puede salvar la situación para ir tirando, pero esa actitud puede dirigir
al corredor a problemas mucho más graves".El dolor agudo es útil,
no es que sea bueno sufrir, pero antes de evitarlo hay que diagnosticar la causa.
Cuando se sabe cuál es el origen del dolor lo tratamos, no para combatir
los síntomas, sino el problema que está disparando las alarmas.
Enmascarando el dolor lo único que se consigue es dificultar la averiguación
de la causa". La automedicación es un gran problema entre los atletas,
ya que algunos llevan mucho tiempo sufriendo, pero se mantienen mediante tratamiento
dictados por ellos mismos: es el caso de las fascitis, artrosis, tendinitis.
etc. Por otra parte, la analgesia deprime la percepción del dolor, pero
cuando los efectos de la medicación se pasan, el organismo se defiende
aumentando la percepción de la molestia.
Se habla de que el dolor es modulable, y de eso sabemos un poco los maratonianos
y corredores en general. "el dolor es una sensación sumamente modulable
según las necesidades biológicas del individuo", y recuerda
la experiencia del premio Nobel Albert Schweitzer que al ser mordido por un
león en el hombro durante uno de sus viajes declaró no haber sentido
nada hasta que se vio libre de peligro. El dolor es una información que
recibe el cerebro, si es relevante la registra, si no, la obvia. Parece ser
que al ser atacado por el león al doctor Schweitzer le preocupó
más huir y no le resultó relevante su herida del hombro.
Existen dos tipos diferentes de dolor: "El agudo, que es útil como
alarma, y el crónico, sin utilidad biológica que sería
tratado como una enfermedad". Es importante conocer los diferentes componentes
del dolor, de este modo es posible un tratamiento dirigido hacia la causa que
lo origina.
El dolor es tanto una experiencia sensorial como emocional: Muchas veces la
ansiedad del corredor es la que produce que se mantenga. Si un corredor con
un dolor en la rodilla sospecha que es de menisco, sufre más dolor por
la ansiedad, sin embargo si se le diagnostica una contractura muscular, la sensación
disminuye.
Cuantas veces en este foro algún corredor ha hecho una llamada de angustia
ante esa sensación desconocida de no saber la causa de su dolor. Y es
precisamente ese desconocimiento lo que le deja en un estado de ansiedad, a
veces difícil de superar. En cambio, cuando sabe la causa y se le comunica
el tratamiento a seguir, su estado emocional va cambiando positivamente, porque
ya empieza a luchar contra algo que conoce, bien sea haciendo reposo o con la
ayuda de otros tratamientos.
Si eres un atleta o sólo una persona que trata de mantenerse en forma,
tal vez es hora de reflexionar sobre el refrán "No hay ganancia,
sin dolor", particularmente, si practicas algún deporte con un dolor
persistente de pie, tobillo, rodilla...
"Me parece que la mentalidad de muchos de los tan llamados guerreros de
fin de semana, es que el dolor es una medalla dorada de honor, por la que se
han esforzado duro, han trabajado bien y alcanzado el límite, por así
decirlo ", indicó el Dr. Daniel Hatch, un cirujano podólogo
en el Centro para Tobillos y Pies de Northern Colorado.
"El dolor, por ejemplo, en el pie, puede ser una señal de un problema
subyacente que no debiera estar allí, y si eres un atleta mayor, no descartes
ese dolor de pie o tobillo como simplemente una señal de edad avanzada.
Mucha gente piensa que según cumplen años y pasa el tiempo, está
bien sentir dolor. Y en realidad no lo es. Es una señal de que hay un
problema".
De todo lo dicho, no quita que cuando sintamos dolor echemos mano de los analgésicos
prescritos de una forma racional, y así en los dolores leves y moderados
pueden ser tratados en forma efectiva usando analgésicos no narcóticos
como los antinflamatorios no esteroides (aspirina, ibuprofeno, piroxicam, etc.).
Sin embargo, se debe ser cuidadoso porque algunos compuestos tienen además
codeína, cafeína y otras sustancias prohibidas.
Propiedades del café y el
té
Existe un paralelismo químico y a su vez una propiedades prácticamente
idénticas, por ejemplo las características diuréticas,
de estimulación y antioxidantes son las mismas.
El café contiene la cafeina, una trimetilxantina. El té contiene
la teina, una dimetilxantina.
El té es hipolipemiante y astringente y está especialmente recomendado
contra la fatiga física y psíquica, diarrea, bronquitis, asma
y obesidad. El consumo de té disminuye el colesterol y la arterioesclerosis,
activa la secreción del jugo gástrico, fortalece los estrógenos
y favorece la longevidad.
La acción farmacológica del té es debida principalmente
a sus bases la corteza cerebral, el sistema nervioso central incrementa su actividad,
elevando el ánimo y produciendo un mayor desarrollo del pensamiento y
una mayor capacidad de rendimiento laboral. La cafeína actúa también
sobre la médula espinal, proporcionando a los músculos mayor velocidad
de contracción y eliminando el cansancio.
En cinco tazas de te, la cantidad de cafeína ingerida es de 0,3 gramos;
es una cantidad respetable, pero conviene saber que la cafeína no produce
efectos secundarios al no acumularse en el cuerpo, ya que se elimina fácilmente
a través de la orina.
Como correr eficientemente
Cuando caminamos, se ponen en juego muchas articulaciones, ligamentos, tendones,
músculos para que puedan soportar todo el peso del cuerpo, y cuando corremos
estas mismas estructuras soportan cargas en toneladas de peso. Nuestros pies
y tobillos están de tal forma estructurados que logran que todo el peso
del organismo pueda ser transportado y apoyado en estas estructuras.
Pero hay una manera en la que todas estas partes que integran las extremidades
inferiores trabajen en armonía, sin deficiencias, sin luchar contra la
gravedad, sin desgaste extra y reduciendo la posibilidad de lesión. A
eso se le llama un paso biomecánicamente eficiente.
Por herencia genética las personas pueden tener o no un paso eficiente.
Quienes padecen de pronación (cargar la pisada hacia adentro por pie
plano), supinación (lo contrario de la pronación, llevar el tobillo
hacia afuera), genu valgo (rodillas encontradas) o piernas zambas, no son eficientes,
pero dependiendo del grado de su padecimiento, a través de ejercicios,
el calzado adecuado o plantillas, pueden hacer que su zancada sea lo más
armónica posible.
En palabras simples, el paso biomecánicamente eficiente es aquel que
equilibra los cuatro planos de apoyo del pie: punta --metatarso--, talón,
planta interna y planta externa, en correcto funcionamiento con la flexión
de la rodilla y de la cadera.
Por ejemplo los fondistas kenianos son biomecánicamente eficientes porque
presentan una zancada larga y flexible; despegan con el metatarso, un poco antes
de la punta del pie, no con los dedos, y aterrizar el talón sin pronar
o supinar. Manteniendo de manera correcta su centro de gravedad, hacen con los
pies un correcto movimiento de despegue, aterrizaje e impulso, parece que van
casi volando.
Además, su peso corporal es el adecuado para su estatura y complexión,
cosa que no tienen muchos corredores populares.
Aunque determinar la eficiencia de la pisada amerita un análisis más
profundo a nivel médico, es probable que cualquier corredor, a partir
de puntos de autoestudio, detecte si su pisada es la adecuada.
Si usted es un corredor que va empezando o que quiere corregir el paso por
lesiones, a continuación les enumeramos los siguientes consejos.
Cómo detectar deficiencia en la pisada
- Cuando el desgaste de la suela se distribuye de forma irregular en la parte
lateral del talón y de la suela media, el corredor tiende a dirigir las
puntas de los pies hacia fuera, y ello puede exigir corrección.
- Si el corredor ha sufrido de dolores en una pierna, pero la molestia desapareció
y ahora le duele la otra, significa que compensó el paso, y por ello
su pisada es deficiente.
- Observar al corredor en acción por lo menos 10 minutos para detectar
la aparición de cambios extraños en el estilo de correr.
- Correr descalzo en el pasto, para que a través de la sensación
en las plantas de los pies, el corredor identifique, que sienta, cómo
realiza el despegue y el aterrizaje del pie sin que le cueste trabajo.
- En la arena se puede ver la huella y además la secuencia del paso
y detectar los movimientos deficientes o eficientes.
Cómo corregir el paso
Dentro del tratamiento se debe considerar si el corredor tiene un desnivel
pélvico, si hay alteraciones como rodillas zambas o arqueadas, en si
existe mal apoyo al caminar y en la carrera, que forma de pie tiene, que tipo
de apoyo (plano, cavo), si falta fuerza muscular, que tipo de calzado deportivo
utiliza, en que superficie corre, cuanto tiempo, si ha aumentado su ritmo de
trabajo, etcétera.
El tratamiento puede ser a base de plantillas correctoras, elevaciones, taloneras,
pero sobre todo ejercicios de fortalecimiento muscular.
Además se puede complementar con ejercicios como trotar, alzando las
rodillas; correr despacio en declives para obligar a los pies a aterrizar de
manera correcta; tratar de alargar la zancada; cinta corredora y frente a un
espejo para corregir el paso; usar el calzado adecuado, o filmar la carrera
para corregir movimientos simples.
Lesiones derivadas del paso ineficiente
Las lesiones que comúnmente se asocian a las alteraciones antes descritas
tenemos: síndrome de estrés tibial (periostitis tibial), condromalacia
rotuliana, síndrome de la banda iliotibial, fascitis plantar, hematoma
subungueal (dedo del corredor), etc.
Anormalidades estructurales como
causa de lesiones
Las anormalidades estructurales pueden hacer que un corredor sea propenso a
una lesión deportiva por el esfuerzo desigual de varias partes del cuerpo.
Por ejemplo, cuando las piernas son desiguales en longitud, se ejerce una fuerza
mayor sobre la cadera y la rodilla de la pierna más larga.
Habitualmente, correr por los lados de caminos con terraplenes tiene el mismo
efecto; pisar repetidamente con un pie la superficie un poco más elevada
aumenta el riesgo de dolor o lesión en ese costado.
El factor biomecánico que causa la mayoría de lesiones del pie,
de la pierna y de la cadera es la pronación excesiva (una rotación
de los pies hacia dentro después de entrar en contacto con el suelo).
Cierto grado de pronación es normal y evita las lesiones dado que ayuda
a distribuir la fuerza en todo el pie.
Sin embargo, la pronación excesiva puede causar dolor del pie, la rodilla
y la pierna. En personas que tienen una pronación excesiva, los tobillos
son tan flexibles que el arco de los pies toca el suelo mientras caminan o corren,
dando la apariencia de pies planos. Un corredor con pronación excesiva
puede sufrir dolor de las rodillas cuando corre largas distancias.
El problema contrario, la pronación escasa, puede ocurrir en las personas
que tienen tobillos rígidos. En estas personas, el pie parece tener un
arco muy elevado y no absorbe bien el impacto, aumentando el riesgo de producir
pequeñas grietas en los huesos de los pies y las piernas (fracturas por
sobrecarga).
Altas temperaturas (trastornos)
Los trastornos por calor son el resultado del fracaso de los mecanismos fisiológicos
que mantienen la temperatura corporal ante una sobrecarga importante de calor
interna o ambiental.
La gravedad de estos trastornos va desde los leves, como los calambres por calor,
el edema y el síncope, hasta la forma más grave, que es el golpe
de calor.
CALAMBRES POR CALOR
Estos calambres son espasmos dolorosos de la musculatura esquelética
secundarios a la depleción sódica debida a las pérdidas
por sudoración. Se observan en atletas, tras un duro trabajo a temperaturas
elevadas. Estas personas sudan copiosamente perdiendo con ello sales en abundancia
y beben grandes cantidades de agua u otros líquidos hipotónicos
facilitando la presencia de hiponatremia.
DIAGNOSTICO Lo fundamental son los espasmos dolorosos de los músculos
voluntarios de abdomen y extremidades. La piel suele estar húmeda o seca,
fría o caliente. La temperatura corporal es normal o algo elevada. Los
exámenes de laboratorio, que muy ocasionalmente se solicitan, señalan
hemoconcentración e hiponatremia.
Los espasmos por calor se confunden a menudo con tetania debida a otras causas
como el agotamiento muscular o la hiperventilación. Al referirse al diagnóstico
diferencial debe mencionarse la hipocalcemia, sin embargo, es una entidad rara
por lo que, en los casos evidentes, es necesario proceder a realizar pruebas
de laboratorio para excluirla.
TRATAMIENTO Consiste en administrar sal en forma de suero salino al 0.1% por
vía oral (1/4 parte de una cucharilla de sal en 1 litro de agua) cada
45 minutos. Una alternativa es la utilización de alguna solución
comercial de electrolitos. Debe colocarse al corredor en un ambiente frío
y darle masaje suave a los músculos que no presenten dolor.
AGOTAMIENTO POR CALOR
Es una reacción sistémica secundaria a la exposición prolongada
al calor con depleción de agua y sales.
DIAGNOSTICO La pérdida de agua es causa de sed intensa y debilidad relacionada
con el sistema nervioso central (cefalea, vértigo, cansancio e irritabilidad),
depleción de volumen (hipotensión, taquicardia y síncope)
e hiperventilación. La depleción de sal, por su parte, ocasiona
calambres musculares, náuseas, vómito, debilidad, taquicardia
e hipotensión. Los pacientes sudan copiosamente aunque la temperatura
de su cuerpo suele ser normal o ligeramente elevada. Es aconsejable medir los
electrolitos séricos y solicitar pruebas de funcionamiento renal.
TRATAMIENTO Es importante mantener al enfermo en reposo en un sitio fresco
y rehidratado. La cantidad y tipo de solución empleada depende de los
hallazgos clínicos; en los casos leves basta con suero salino al 0.1%
por vía oral.. En los más graves se administra solución
salina con suplemento de glucosa al 5%; si la hiponatremia es grave y se acompaña
de intoxicación hídrica, es probable que se requiera administrar
solución salina hipertónica. (100 a 200 ml de solución
de cloruro de sodio al 5%). Los pacientes se recuperan en 12 horas y se les
puede dar de alta sin secuelas.
GOLPE DE CALOR
Aparece cuando el organismo pierde el control de la temperatura corporal que
sube hasta 41°C o más, comprometiendo el sistema nervioso central
y el cardiovascular con alteración de la función celular. La elevación
de la temperatura causa daño en los tejidos con rabdomiolisis importante
(destrucción muscular). La enfermedad y la muerte son consecuencia de
la destrucción de los tejidos cerebral, cardiovascular, hepático
y renal.
Por cada grado centígrado que se eleve la temperatura el metabolismo
celular aumenta un 13% de forma que a 41°C el metabolismo es un 50% mayor
de lo normal. A los 42°C la fosforilación oxidativa se desacopla.
A los 45°C se inicia la destrucción celular.
FISIOPATOLOGÍA La alteración fundamental del golpe de calor es
el fracaso del sistema de enfriamiento. La capacidad de soportar el calor varía
de unos individuos a otros, pero todos disponemos de un sistema de refrigeración
consistente en que la circulación de la sangre se pone en contacto con
la piel, a través de la cual se difunde calor hacia la atmósfera.
La sobrecarga térmica puede ser endógena o ambiental por diversos
factores.
Los encargados de eliminar el exceso de calor son la piel y el sistema cardiovascular.
Los vasos cutáneos se dilatan, la resistencia periférica disminuye
y, por tanto, el flujo sanguíneo aumenta hasta 20 veces. Para mantener
una tensión arterial normal el gasto cardíaco se duplica o triplica;
este efecto se consigue mediante aumento del volumen de eyección y, sobre
todo, de la frecuencia cardiaca. Si el calor es lo suficientemente intenso,
este mecanismo de refrigeración no evita que la temperatura se eleve
hasta alcanzar un punto en el cual el gasto cardíaco es incapaz de satisfacer
las necesidades de refrigeración: en este momento parece la hipotensión.
CAUSAS DE SOBRECARGA TÉRMICA
Causas ambientales.-
Temperatura ambiental superior a la corporal, Humedad atmosférica elevada,
Sobrecarga de calor por radiación (edificios metálicos, automóviles)
Causas endógenas.-
Fiebre, Esfuerzo muscular por trabajo o deporte, Hipertermia maligna
DIAGNOSTICO El diagnóstico se fundamenta, en gran parte, en la sospecha
clínica y debe hacerse con rapidez, pues el tiempo influye desfavorablemente
en la recuperación y en la aparición de secuelas o la muerte.
Puesto que el SNC es el primer sistema que se altera, hay que sospechar este
diagnóstico siempre que se pierda o altere la conciencia en circunstancias
de sobrecarga interna o externa de calor.
La disfunción se inicia con irritabilidad, incoherencia, confusión,
delirio, convulsiones y coma. Posterior o concomitantemente se dan posturas
de descerebración, pupilas fijas en midriasis, síntomas todos
ellos reversibles con enfriamiento precoz.
La piel está caliente y seca. Antes del colapso cardiovascular el pulso
es fuerte y rápido. La temperatura rectal puede sobrepasar los 45°C.
La hiperventilación causa alcalosis respiratoria inicial que puede evolucionar
a acidosis metabólica. Los síntomas de coagulopatía incluyen
hematuria , hematemesis y petequias.
Los hallazgos de laboratorio incluyen hemoconcentración, leucocitosis
(cifra superior a 20.000), disminución de todos los factores de coagulación
(complicación de un síndrome de coagulación intravascular
diseminada). Con frecuencia se detecta hipofosfatemia e hipopotasemia. Sin embargo,
las pruebas de laboratorio realmente diagnósticas son la transaminasas
glutamicooxalacética (GOT) sérica, la lactatodeshidrogenasa (LDH)
y la creatinfosfoquinasa (CPK) que suelen estar muy altas desde el inicio. La
normalidad de las enzimas séricas descarta el diagnóstico de golpe
de calor. Las infecciones y otras enfermedades pueden elevar ligeramente los
niveles de las enzimas, pero éstas disminuyen rápidamente con
el tratamiento, mientras que en el golpe de calor, incluso tratado de inmediato,
continúan aumentando durante 7 a 10 días.
La tensión arterial
La tensión arterial es variable, siempre, muy variable, a veces; pero
anárquica, realmente anárquica, la tensión arterial solo
lo es en condiciones francamente patológicas, en el contexto de ciertas
enfermedades o circunstancias.
En general, en un adulto normal, la tensión es bastante comedida en
sus variaciones, de forma que se pueden considerar cifras normales de tensión
arterial aquellas que se encuentran por debajo de 140 mmHg de tensión
arterial sistólica, y 90 mmHg de tensión arterial diastólica..
La tensión arterial sirve para impulsar a la sangre desde el corazón
hasta sus diferentes puntos de destino en el organismo, a través de las
arterias. Si la presión arterial fuese CERO la sangre quedaría
estancada en las arterias, y el organismo no recibiría los suministros
necesarios para su supervivencia, muriendo. La tensión arterial es una
fuerza motriz imprescindible para la vida.
¿Es muy variable la tensión arterial de unas personas a otras?
Efectivamente, la tensión arterial es muy variable de unas personas a
otras, pero además es muy variable en todas y cada una de las personas
individualmente consideradas.
De una parte, hay una notable variabilidad interpersonal; o sea, que mi tensión
arterial no es igual que la tuya o la de cualquier vecino o pariente.
Pero además, de otra parte, en cada uno de nosotros, la tensión
arterial cambia con frecuencia, más o menos acusadamente: variabilidad
intrapersonal.
Mi tensión arterial, y la tuya, varía con frecuencia a lo largo
del año, del día, e incluso de unos minutos a otros. Veamos algunos
cambios importantes que conviene tener en cuenta:
En verano la tensión arterial suele ser menor que en invierno.
En verano, con el calor, se produce vasodilatación para favorecer la
pérdida de temperatura corporal; consecuentemente la tensión arterial
baja.
Si una persona se expone demasiado al sol en verano, sobretodo si no repone
los líquidos y sales intravasculares adecuadamente, puede sufrir una
hipotensión muy grave o choque (shock) hipovolémico.
Una sopa o un gazpacho son medidas preventivas muy apropiadas para evitar estos
efectos de la insolación, aunque no son suficientes si la exposición
al sol y las altas temperaturas es muy exagerada.
En invierno, el frío provoca vasoconstricción (estrechamiento
de las arterias) para evitar que se pierda calor por la piel, y a la vez sube
la tensión arterial.
La elevación tensional y el estrechamiento de las arterias coronarias,
provocados por el frío invernal, pueden desencadenar angina de pecho
en personas susceptibles.
La altitud (montaña) favorece el aumento de la tensión arterial,
mientras que las estancias a nivel del mar reducen la tensión arterial.
Por eso no es recomendable el alpinismo para los hipertensos.
En cambio las estancias en la playa, a nivel del mar, pueden normalizar una
hipertensión arterial patológica o disminuir la necesidad de medicamentos
antihipertensivos.
En los días de trabajo generalmente aumenta la tensión arterial,
por el estrés que suele conllevar.
Unas plácidas vacaciones generalmente reducen la necesidad de medicamentos
en los hipertensos.
Paradójicamente las personas que disfrutan de un trabajo vocacional
o agradable, se sienten mejor mientras realizan sus actividades habituales que
cuando se ven sometidos a periodos de aburrida inactividad.
Por desgracia no son demasiado frecuentes esas envidiables situaciones de trabajadores
felices.
A lo largo del día la tensión arterial , al igual que otras funciones
corporales, sufre variaciones bien conocidas, formando parte del denominado
ciclo circadiano.
De madrugada la tensión arterial es especialmente baja y posteriormente,
en las horas del despertar matutino, la tensión arterial aumenta hasta
un valor máximo, al parecer necesario para "ponernos en marcha".
En estas horas matutinas, si la tensión arterial no está bien
controlada, el riesgo de sufrir complicaciones cardiovasculares es máximo:
infartos y accidentes vasculares cerebrales.
Al realizar una comida muy abundante se producen cambios selectivos del flujo
de sangre hacia las vísceras abdominales, lo que influye en la tensión
arterial, en parte aumentándola por aumento del flujo y en parte reduciéndola
por acumulación sanguínea en el abdomen. Ojo los deportistas.
Si en estas circunstancias se produce una vasodilatación general, por
ejemplo por un esfuerzo inusual o un baño intempestivo, el resultado
puede ser fatal, dando lugar a una grave hipotensión o choque (shock),
que puede ser mortal, sobretodo si sucede estando dentro del agua: ahogamiento
por "corte de digestión".
Muchos otros factores influyen en que la tensión arterial cambie de
unos momentos a otros, a veces en forma muy acusada: cambios en la postura corporal,
variaciones en la temperatura y humedad ambiente, toma de ciertas sustancias,
etc.
¿Es peligrosa la hipertensión arterial en los deportistas?
La tensión arterial puede aumentar tras hacer grandes ejercicios físicos,
a veces tras un intervalo de muchos minutos.
Los deportistas que presenten elevaciones anormales de la tensión arterial
deben ser especialmente vigilados y, en su caso, tratados.
Tienen especial riesgo los deportistas que realicen ejercicios isométricos,
es decir, que carguen pesos o hagan esfuerzos contra resistencia: halterofilia,
boxeo, etc.
Tensión arterial sistólica y tensión arterial diastólica
La tensión arterial sistólica (máxima) y la tensión
arterial diastólica (mínima) no son dos clases o formas distintas
de tensión arterial .
La tensión arterial varía de un momento a otro por muchos factores.
El factor fundamental que hace cambiar a la tensión arterial es la contracción
de los ventrículos (sístole), que se produce automática
y espontáneamente cada segundo de nuestras vidas, aproximadamente.
La tensión (presión o fuerza impulsora de la sangre) que existe
dentro de las arterias durante el periodo de reposo del corazón se llama
tensión arterial diastólica, mínima o, popularmente, "la
baja".
Suele ser de 80 mmHg, que es una cifra suficiente para empujar a la sangre y
mantener su flujo continuo hasta a todos los órganos y tejidos del organismo.
Cada segundo de tiempo, aproximadamente, sucede, espontánea y fugazmente,
una contracción de los ventrículos o latido del corazón.
Con cada contracción el ventrículo izquierdo expulsa unos 75
cc de sangre hacia la arteria aorta. La entrada de sangre en la arteria aorta
y sus ramas, empujada por la sístole ventricular, determina que transitoriamente
aumente la tensión arterial.
Este aumento transitorio de tensión arterial, que coincide con cada
latido del corazón, es la tensión arterial sistólica o
máxima, o, popularmente, también llamada "la alta".
Suele ser de 120 mmHg.
Habitualmente la tensión arterial se toma estando sentado (sedente)
o acostado (supino), pero a veces interesa tomarla de pie (ortostatismo).
Así se hace cuando se sospecha hipotensión ortostática,
que es una anormal bajada de tensión arterial al ponerse de pie. Se debe
a una incapacidad de los mecanismos neurovasculares que normalmente adaptan
la tensión arterial a los cambios de postura corporal.
Cuando nos levantamos de la cama, y nos ponemos de pie, el cerebro se sitúa
muy por encima del corazón. Se precisa mayor fuerza (tensión arterial
más elevada) para que la sangre llegue hasta allí arriba. La sangre,
por la fuerza de la gravedad, tiende a acumularse en las partes declives (piernas),
y es más escasa en las partes más elevadas (cerebro).
En condiciones normales al ponernos de pie la tensión arterial diastólica
aumenta, y la tensión arterial sistólica se mantiene o se reduce
muy poco.
En algunas condiciones patológicas, a los 1-3 minutos de incorporarse,
la tensión arterial puede reducirse anormalmente, dando lugar a síntomas
por falta de riego cerebral: mareo, inestabilidad. Esto es más común
en ancianos y diabéticos, sobretodo después de una comida voluminosa,
tras perder sangre o líquidos (hemorragia o deshidratación), o
después de tomar ciertos medicamentos o drogas (vasodilatadores, alcohol).
Las determinaciones continuas de tensión arterial (HOLTER), a lo largo
de 24 horas, permiten comprobar los cambios tensionales en relación con
las actividades del paciente, y cotejarlas con sus molestias.
Un sistema informático
adapta la música al ritmo de la carrera
Hace 24 años que Sony sacó al mercado el primer walkman. Desde
entonces este aparato ha sido compañero inseparable de miles de personas
en sus viajes en metro y en autobús. También ha llegado la incidencia
del reproductor portátil de música al deporte, ya que muchos corredores
lo consideran tan necesario como las zapatillas.
Es conocido que correr mientras se oye música mejora el rendimiento
en aficionados; mayor relajación y profundidad en la respiración
son las causas del incremento en la resistencia de los corredores. Sin embargo,
el deportista tiene un problema cuando su música preferida no favorece
su relajación.
Para solucionar esta adversidad, científicos del Instituto Fraunholer
de Investigación en Computación Gráfica, en Rostock, Alemania,
han ideado un sistema denominado Stepman.
El sistema consiste en una agenda electrónica que puede reproducir música
en formato MP3. El corredor lleva puestos sensores que recogen su pulso, presión
sanguínea y velocidad. Un software en la agenda adapta el ritmo de la
música al estilo de carrera del corredor de acuerdo con su estado físico
y su tensión en carrera. "El sistema ya ha funcionado en unidades
estáticas", ha comentado Gerald Bieber, jefe del Departamento de
Investigación en Computación Gráfica. "Ahora nos queda
ajustarlo al poder computacional más débil de los dispositivos
portátiles".
El Departamento de Investigación en Computación Gráfica
junto al de Medicina Comunitaria de la Universidad de Rostock trabajan juntos
para adaptar esta tecnología al entorno médico. "Los sistemas
de bio-respuesta pueden ser utilizados para evitar el estrés en pacientes
que van a ser operados".
SE APRECIA UN INCREMENTO EN EL
ABUSO DE LA INSULINA COMO DOPANTE
El uso de insulina como droga dopante en culturistas se creía que era
anecdótico, pero las últimas encuestas hacen pensar que su uso
está extendido.
Una revisión realizada entre 450 culturistas británicos sacó
a la luz que al menos el 10 por ciento habían tenido contacto con la
insulina, en la mayoría de los casos proporcionada por amigos diabéticos.
Según un artículo que publica el último número
de British Medical Sport Medicine, la insulina tiene una vida media de cuatro
minutos en el organismo, desaparece rápidamente y es difícil de
detectar, y si lo es, no se puede distinguir de la propia del atleta.
La fuente principal de carbohidratos durante el ejercicio es el glucógeno
muscular. La insulina, al igual que los esteroides, promueve la síntesis
de glucógeno y favorece la entrada de este componente en la célula
muscular.
El conocimiento de la insulina como dopante se ha extendido en los gimnasios.
Muchos culturistas se inyectan 10 unidades regularmente y consumen comidas y
bebidas con alto contenido en glúcidos para evitar las hipoglucemias.
Un estado de hiperinsulinemia es letal para un deportista, ya que puede llevar
a una hipoglucemia prolongada que derive en mareos incluso en el coma o en la
muerte.
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